Comunicado CAU 21-10-2021
Montevideo, 21 de octubre de 2021
A la opinión pública: Declaración del Colegio de Abogados del Uruguay ante nuevas manifestaciones violentas dirigidos contra colegas, por su condición de defensores penales en causas de estado público.
Oportunamente y mediante declaración pública efectuada el 22 de mayo del año 2020, el Colegio de Abogados del Uruguay adelantó su preocupación por los distintos ataques y manifestaciones violentas e intimidantes en redes sociales contra abogadas y abogados, motivadas en la defensa penal de causas de estado público.
En esta ocasión vemos con alarmante preocupación el surgimiento de nuevos e indiscriminados ataques provenientes de personas que, por su exposición pública, están llamadas a actuar con seriedad y responsabilidad ante cuestiones que hacen a la esencia misma de un Estado de Derecho.
El Derecho de Defensa es un derecho humano fundamental y una piedra angular de un sistema de Justicia democrático. No existe un verdadero Estado de Derecho si no se asegura un Derecho a la Defensa respetado y protegido por toda la sociedad.
Todo imputado se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad en un proceso jurisdiccional con todas las garantías del caso, entre las cuales se encuentra su derecho inclaudicable a ser defendido por un abogado o abogada de confianza o por la Defensa Pública.
La asistencia letrada es el instrumento fundamental del Derecho de Defensa y en ningún caso debe confundirse la figura del abogado o abogada, con las conductas atribuidas al presunto autor de los delitos.
No corresponde a quien ejerce la defensa juzgar la conducta de sus defendidos o defendidas, sino garantizar que quien reviste la calidad de indagado haya sido respetado en sus derechos.
Por tanto, cuando se ataca a un abogado o abogada por el solo hecho de garantizar el respeto de un derecho humano fundamental se está atacando a la Justicia, a valores democráticos fundamentales y a la sociedad misma.
Por esta razón convocamos una vez más a la reflexión para que, dentro del libre e irrestricto ejercicio del derecho de expresión, no se transgredan los límites del agravio y la intolerancia, pero por sobre todo, se respete el Derecho y la reglas democráticas.
Repudiamos todo ataque a los y las colegas que, en el ejercicio de su profesión, han sido agraviados por manifestaciones injuriosas reafirmando nuestra total y absoluta solidaridad para ellos y ellas.